Se trataba de una reivindicación municipal de más de dos décadas
25 años. Ese es el tiempo que ha tardado Arroyomolinos en conseguir una de las reivindicaciones municipales y vecinales por excelencia: que la alta tensión no pase por el núcleo urbano.
Un hecho “histórico”, según ha apuntado su alcalde, Luis Quiroga, que va a marcar «un antes y un después en el municipio».
«El resultado merecerá la pena porque supondrá una mejora del entorno urbano de Arroyomolinos y de la calidad de vida de los vecinos», ha puntualizado el regidor, mientras volvía a reiterar que habían sido más de dos décadas, casi tres, «luchando» por este hecho.
La ejecución de este proyecto durará de entre 12 a 14 meses. La primera fase de los trabajos consistirá en la creación de una línea aérea de energía eléctrica distanciada del centro del municipio que servirá para garantizar el fluido de toda la comarca. Y una vez que esta infraestructura quede completada, se procederá al desmantelamiento de la línea de alta tensión.

