9,5 millones de perros: el retrato de un país que ha cambiado su forma de cuidarlos

El 26 de agosto se celebra el Día Internacional del Perro, una fecha instaurada en 2004 para poner en valor el papel de los perros en la sociedad y promover la tenencia responsable. Pocas conmemoraciones reflejan tan bien un cambio social como esta: en apenas una década, España ha pasado de tratar al perro como un animal de compañía a considerarlo, en la mayoría de los hogares, un miembro más de la familia. Los datos disponibles sobre censo, gasto y hábitos de consumo confirman que no se trata de una percepción, sino de una transformación medible.

Más perros que niños en los hogares españoles

El indicador más elocuente de este cambio es demográfico. Según datos difundidos a comienzos de 2026, España cuenta con 9,5 millones de perros registrados, una cifra superior a los 6,6 millones de niños menores de 14 años que hay en el país. Uno de cada cuatro hogares españoles tiene perro, y por cada bebé nacido en 2025 se registró aproximadamente un perro nuevo. El contraste no es casual: mientras la natalidad marca mínimos históricos, el censo canino no deja de crecer, en un contexto de precariedad laboral, coste de la vivienda elevado y dificultades de conciliación que numerosos análisis relacionan con este desplazamiento demográfico.

A esta cifra hay que sumar la de otros informes sectoriales. Según el estudio Facts & Figures 2025 de FEDIAF, la federación europea de la industria de alimentación para mascotas, en España hay 9,46 millones de perros y el 27% de los hogares convive con al menos un can, un porcentaje superior a la media europea (25%). Y el Ministerio de Derechos Sociales, en el avance de su primera Estadística Nacional sobre protección animal, ha contabilizado un crecimiento del 14% en el conjunto de animales de compañía entre 2021 y 2025, hasta superar los 15 millones de mascotas registradas en los hogares españoles.

El gasto se dispara: de 25 euros al mes a más de 150

El bolsillo de las familias españolas también refleja este cambio de mentalidad. Si hace una década el presupuesto mensual medio por mascota rondaba los 25 euros, hoy se sitúa entre 40 y 60 euros, una cifra que puede duplicarse cuando los propietarios optan por alimentación personalizada o gourmet, según estimaciones recogidas por investigadores de la escuela de negocios EAE.

El informe Mascotas 2025, elaborado por IPMARK, sitúa el gasto medio asociado a un perro en 159 euros mensuales, cerca de 1.908 euros al año, de los que la alimentación concentra el 41% del presupuesto, por delante del veterinario, los seguros, la higiene o los accesorios. Otras fuentes, como la Asociación Española de Distribuidores de Productos para Animales de Compañía (AEDPAC), ofrecen cifras algo distintas —en torno a 1.260 euros anuales por mascota, de los que 823 corresponden a comida—, pero coinciden en un dato de fondo: el gasto en alimentación ha crecido un 7,3% en los dos últimos años, y la comida es, con diferencia, la principal partida del cuidado animal.

Ese impulso se traduce también en cifras de mercado. La industria española de alimentación para mascotas facturó 2.178 millones de euros en 2025, un 6,1% más que el año anterior, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC), consolidando a España como uno de los mercados de referencia en Europa dentro de un sector continental valorado en 29.300 millones de euros.

De la comida «de sobras» a la nutrición personalizada

Detrás de estas cifras hay un cambio de fondo en la forma de entender la alimentación canina. La denominada «humanización de las mascotas» —tratar al perro como un miembro más de la familia— está modificando los hábitos de consumo de millones de hogares, que buscan cada vez más productos personalizados, naturales y adaptados a las necesidades específicas de cada animal, en lugar de soluciones genéricas. Los análisis de mercado coinciden en señalar la premiumización, la formulación funcional y el auge del comercio electrónico como las tendencias que están redefiniendo el sector en los próximos años, especialmente entre las generaciones más jóvenes de propietarios.

Esta evolución también se explica por factores ajenos al consumo: la mayor esperanza de vida de los perros, gracias a los avances en medicina veterinaria, y una concienciación creciente sobre la importancia de los cuidados preventivos, han hecho que cada vez más familias vean la alimentación no solo como un gasto, sino como una inversión en la salud y el bienestar a largo plazo de su animal.

La otra cara del Día del Perro: la tenencia responsable

Más allá de las cifras de consumo, el espíritu original del Día Internacional del Perro sigue vigente: llamar la atención sobre el abandono animal y promover la adopción responsable. En ese terreno, algunas marcas del sector han incorporado el compromiso social como parte de su actividad. Es el caso de Dogfy Diet, especializada en alimentación natural cocinada, que colabora con organizaciones de rescate y refugios de animales como parte de su compromiso con el bienestar animal, además de ofrecer asesoramiento nutricional gratuito a los propietarios como vía para fomentar una tenencia más informada y responsable.

En un país donde ya hay más perros que niños en los hogares, entender cómo ha cambiado —y sigue cambiando— la manera de cuidarlos no es solo una curiosidad estadística: es una fotografía de cómo ha cambiado la propia sociedad española.