El Gobierno central se plantea entrar en la reunión para desbloquear la situación, que viene desde julio
Airbus dice basta. Tras la reunión mantenida ayer en el SIMA entre sindicatos (CCOO, SIPA y ATP) y dirección, la ejecutiva ha zanjado el tema: solo continuarán hablando con estos tres sindicatos que no secundan la huelga indefinida.
En un comunicado, la empresa aeroespacial más importante en el territorio nacional ha explicado que las modificaciones planteadas para el convenio laboral son «justas» y que «solo buscan la estabilidad de la empresa».
Fuentes consultadas por Onda Cero Madrid Sur de los sindicatos convocantes de la huelga indefinida – que comenzó el pasado 24 de julio – afirman que el problema proviene de una ramificación de los expedientes de la huelga. Por su parte, CGT, UGT y UTIL – sindicatos que secundan los paros – luchan porque todo se cierre a través del expediente 396, lo que desde Airbus, explican las fuentes sindicales, no se cumple. «[Airbus] solo quiere negociar con la comisión negociadora en el SIMA, el expediente 394«.
«Desde el comité de huelga rechazamos cualquier vía de negociación alternativa que no pase por reconocer la legitimidad del mismo y de las asambleas«, han explicado los sindicatos convocantes en un comunicado conjunto, en el que critican que plantearon esta circunstancia el pasado 27 de agosto, momento en el que la empresa no escuchó sus demandas y no se recibió «ningún apoyo de la parte social no convocante (CCOO, ATP y SIPA)».
Todo sigue igual
Tras este último movimiento de Airbus, todo está como estaba hace 24 horas. La siguiente mesa de negociación será mañana, jueves 3 de septiembre, en la que se espera que CCOO, SIPA y ATP continúen buscando «mejoras» en las medidas planteadas por la empresa, la que se ha mostrado reticente a cambiar sus modificaciones en las últimas horas, como puede verse en el comunicado remitido por la dirección.
La empresa subraya que la oferta realizada la semana pasada “incorpora mejoras adicionales y las aclaraciones específicas solicitadas” y recalca que su prioridad es la de «salvaguardar la estabilidad de la empresa, el bienestar y la seguridad de todos los empleados», así como el futuro de su actividad en España.
Una cuestión de Estado
La preocupación, ya no solo en las sedes españolas ni en la propia empresa, si no en todo el país se comienza a palpar.
Jordi García Brustenga, secretario de Estado de Industria ha reconocido la preocupación del Ejecutivo por un conflicto que puede afectar al crecimiento de un sector estratégico para España, especialmente por el papel de Airbus en la industria aeroespacial y de defensa.
Desde Industria advierten de que no se puede poner en riesgo el futuro de un sector clave para las próximas décadas y apuntan a que, si no hay acuerdo, el Gobierno podría tener que entrar en la negociación.

